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Thursday, 25 October 2018


A menudo la izquierda española, de forma extemporánea, fuera de la realidad que vive, percibe y siente el pueblo, rechaza el término de “España”, desconoce su historia y regala a la derecha ese concepto.

Cuando la derecha mira a España ve a los Reyes Católicos y a banqueros “emprendedores”, ve la Toma de Granada, toreros, folclóricas y duquesas de Alba, e incluso, una “Marca España”. Cuando la izquierda la mira con los ojos de la derecha, la reacción instintiva es el rechazo. La clase obrera está huérfana de referentes, lo que no quiere decir que no tenga sentimientos.

El desconocimiento de nuestra historia es uno de los grandes males, o en su defecto su conocimiento desde la óptica de las élites. El revisionismo avanza, Aznar públicamente se referencia en Antonio Maura o cataloga la Revolución del 34, primer hito antifascista en Europa, como un “golpe de Estado”. Los hay que, con mayor o menor disimulo, se regodean en la ilegitimidad del 18 de julio. Los más “modernos” se ocultan tras la inmodélica transición. En definitiva, para ellos España es la conquista de América o la mal llamada Reconquista. Hechos y prisma, que nos hacen pensar en un modelo uniforme, unilingüístico y reaccionario de nuestra historia. Sin embargo, es necesario que conozcamos que es España. Que cuando un trabajador/a mire atrás no esté huérfano y las luchas pasadas tengan continuidad en el futuro.

España es mucho más que eso que nos cuentan. Debemos recoger los símbolos, los referentes, la historia sobre la que basar nuestro proyecto de país. En la historia encontramos avances, no solo retrocesos. Y por eso el título de este artículo. ¿Qué es España?

España son los Irmandiños contra el poder feudal, es Don Quijote contra los molinos, son los Comuneros de Castilla, es Cádiz proclamando la Constitución de 1812, es la Revolución Gloriosa frente de Isabel II al grito de “Viva España con Honra”, son los gudaris vascos defendiendo a la República.

Debemos recoger los símbolos, los referentes, la historia sobre la que basar nuestro proyecto de país. En la historia encontramos avances, no solo retrocesos.

España es María Pineda, Rosalía de Castro y María Teresa León. Es Antonio Machado, Rafael Alberti y García Lorca. Son los intelectuales antifascistas y las escritoras de la Generación del 27, es Renau y Pablo Picasso. Es la Pasionaria y las 13 Rosas rojas. Es Manuel Sacristán y Joan Comorera. Es Anita Sirgo y Marcos Ana, Josefina Sampere y Marcelino Camacho, Concha Carretero y Julian Grimau.

España es el 23 de abril, el 11 de septiembre, el 2 de mayo, el 10 de marzo, el 14 de abril, el 8 de septiembre, el 4 de diciembre. Es febrero del 36 y mayo del 62, es el 14 de diciembre de 1988 o el 15 de mayo de 2011.

España es Madrid resistiendo a los franceses y a los fascistas, es Zaragoza cortando el paso a la invasión napoleónica y la batalla del Ebro. Son los y las miles de republicanas liberando Europa o dejando su vida en Stalingrado. Son las Juntas Revolucionarias, cada vez que surge una crisis política, y que demuestran la capacidad de auto organización, es el poder popular en la PAH. Es el Teniente Segura, son los militares de la UMD. Es Canarias diciendo NO a la OTAN.

España son los Castells, las chirigotas de Cádiz, las fallas antifascistas, los carnavales de Canarias, las txosnas de Euskadi, las verbenas populares, las charangas castellanas, las espichas populares, las fiestas de prao o el rock radical vasco.

España es el Concejo popular, las ciudades de provincia, los barrios obreros del extrarradio. La nuestra es la España vacía, frente a la de los bolsillos llenos. La que lucha contra el fracking a pesar de no tener nada. Es la Villa de Don Fadrique, “la Rusía Chica”. Es Gamonal, es la lucha contra el Pocero de Seseña y Málaga “La Roja”. Es Reinosa, Euskalduna, Sahagunto o Gijón luchando contra la reconversión, es Mallorca oponiéndose a los barcos de arena expoliada en el Sáhara y es Murcia luchando contra la segregación de la ciudad con el AVE.

España es  un país al que al fascismo le costó tres años de guerra llegar al poder. Es la solidaridad en forma de Brigadas Internacionales. Son las Comisiones Obreras frente al franquismo, son  las mujeres cortando el paso a los esquiroles en las huelgas de 1962. Es Ferrolterra y Vigo en el 73, son las guerrillas que resistieron al fascismo.

España son las mareas verdes, blancas y las atlánticas. Es el rojo de Asturias, el Morado de Castilla, el Verde de Andalucía.

España es un país con un movimiento feminista a la vanguardia frente a la violencia machista o por los derechos LGTBi. Es la donación de órganos. Son las madres contra la droga. Son miles de voluntarios/as recogiendo chapapote o apagando incendios en Galicia con pocos cubos y mucha voluntad, son las mujeres del carbón, las Kellys, los trabajadores de Vestas, las espartanas de Coca Cola, los jornaleros andaluces y extremeñas, las agricultoras castellanas y los ganaderos de la cornisa cantábrica frente a la PAC y el dominio de los monopolios. Son los estudiantes frente a Bolonia.

La falta de autoestima, de subjetividad de victoria de nuestro pueblo, les sirve a la oligarquía para dominarnos. Debemos evitar que nos hagan pequeños/as, porque tenemos una historia de lucha muy grande.

En España no se construyó un mito antifascista como elemento vertebrador de una sociedad democrática, como se hizo en la Europa después de la II Guerra Mundial, porque eso pasaría necesariamente por reconocer el papel del anti franquismo, y por tanto del PCE, como partido organizador de la lucha contra la dictadura. Eso ha sido sustituido por el consenso, el olvido y el pacto entre élites, lo cual orilla, minusvalora y aparta, cuando no relega, al movimiento obrero y popular, al PCE y las Comisiones Obreras de todo este proceso. Por eso, aunque sea una contradicción, los “nacionales” siguen siendo quienes con potencias extranjeras masacraron al pueblo y la Anti-España, quienes defendieron la legitimidad republicana.

Por eso, si la suya es “la España de los balcones” (rojigualdos), la nuestra es “la España que lucha”.

 

Alejandro Martínez, militante del PCE.


Data

Title: ¿Qué es España?
Link: http://www.agitacion.org/2018/10/25/que-es-espana/
Source: AGITACIÓN
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Date: October 25, 2018 at 01:34PM

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Monday, 22 October 2018


“Aprendamos Juntos”, así es el nombre por el cual el capital ha echado sus garras en las conciencias de los estudiantes. El proyecto consiste en una serie de conferencias al más puro estilo TEDx, donde el ponente lanza puras opiniones a un público presumiblemente joven o en su defecto a padres o profesores interesados en cómo educar a sus pequeños.

Todas autoridades del saber, expertos en su campo y para que nos vamos a mentir, en cualquier otro al parecer también: físicos, escritores, cocineros, cardiólogos y psicólogos enseñando a dar clase sin haber dado ninguna en su vida a personas que están en ellas todos los días.

Lo específico de este discurso y por lo que realmente es importante criticar el proyecto de BBVA no es por el mero ataque de este proyecto en particular, sino por representar y materializar una ideología sobre la educación mucho más profunda que actualmente está recorriendo las escuelas, las familias incluso las facultades de pedagogía y magisterio y ni hablar del vergonzoso máster de educación de profesorado.

Al margen de la forma en la que nos lo cuentan digno de un artículo propio sus palabras en realidad, aunque parezcan vacías desde una perspectiva de clase, dan unas muy buenas (para determinados intereses) soluciones a los problemas del sistema educativo. Por un lado, el trato al alumno y por otro la practicidad de los contenidos.

Ya nos encontramos lejos del cura que te hacía rezar los padres nuestros a ostias o del cara al sol todas las mañanas pues al fin y al cabo cuando el trato al alumno supone un maltrato continuo es fácil darse cuenta del error de fondo. Es ya en un sistema de subsunción real[1], donde la explotación no se hace explicita a través de la sangre, el sudor y las lágrimas y donde las pedagogías amigables y el juego cobran completo sentido. Pero no como una eliminación última del proceso de explotación del alumno, sino como un proceso de disolución de la diferencia explotado-explotador con dos objetivos: por un lado crear un obrero que ya a priori haya aceptado, de forma incluso alegre, su explotación frente al capital y por el otro un obrero que ya haya aceptado el contenido teórico que necesitan las empresas. Por un lado se transforma una forma educativa violenta en una forma educativa cómoda, eliminando con ello el surgimiento de posibles antagonismos. Y por otro lado, mucho más novedoso, rellenas, suplantas el conocimiento científico que sobretodo la educación humanista e ilustrada había establecido como faro para un proyecto educativo genuinamente emancipador, por un contenido teórico exclusivamente diseñado en beneficio del capital.

Es por ello el desprecio completo por el capital a la filosofía, la música o la historia para ser suplantado por la informática, el control emocional, el emprendimiento, la creatividad  o la resolución de problemas

Es por ello el desprecio completo por el capital a la filosofía (en un sentido estricto, no como una educación a la ciudadanía), la música o la historia para ser suplantado por la informática, el control emocional, el emprendimiento, la creatividad (nunca artística sino con objetivos empresariales) o la resolución de problemas (siempre empresariales, nunca matemáticos, lingüísticos, filosóficos o políticos). Por supuesto, estas materias no son malas en sí mismas, pero es evidente la génesis a la que debemos hacer frente. Es por ello que los grados más ligados con las tendencias tecnológicas, las ingenierías, son probablemente las carreras más difíciles pues son las más demandadas por un mercado omnipresente.

Pero no caigamos en mecanicismo, la dependencia del mercado por lo que los aparatos ideológicos producen hace que el ataque a estos aparatos no sea una cuestión anecdótica sino absolutamente central en el capitalismo tardomoderno. Este nuevo esquema abre una nueva brecha en el capitalismo. Con el contraataque y la destrucción del sistema educativo en un sentido práctico, útil o funcional la cadena productiva se detendrá de inmediato, generando un cambio en el modelo productivo con una capacidad ideológica mucho más primitiva, arcaica, incluso violenta de la relación capital-trabajo.

Cuando en la actualidad se denuncia que la educación no es lo suficientemente práctica, en realidad se está denunciando que no se adapta al modelo productivo cuando la verdadera respuesta es la opuesta. Es el modelo productivo el que debe hacer frente, organizar o aprovechar lo que la educación hace de nosotros; y es por ello que siempre va a ser violenta, casi colonial, ultrajando los intereses propios de cada pueblo, cultura e individuo a favor de un único beneficio, el capital.

[1] Subordinación del trabajo respecto al capital que se produce cuando los procedimientos, la maquinaria y la tecnología empleadas consiguen arrebatar al trabajador/a, la iniciativa en el proceso productivo, siendo desplazada por la dinámica de un sistema de máquinas y procedimientos que convierten en instrumento del funcionamiento maquínico, a la persona que trabaja


Data

Title: La ofensiva ideológica de BBVA contra la educación
Link: http://www.agitacion.org/2018/10/22/la-ofensiva-ideologica-de-bbva-contra-la-educacion/
Source: AGITACIÓN
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Date: October 22, 2018 at 05:09PM

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Thursday, 18 October 2018


Hace unas semanas apareció una noticia en eldiario.es con este titular “Trabajadoras de Inditex piden a la clientela que no use las cajas de autocobro”. El argumento es el siguiente: estas cajas destruyen empleo al tiempo que trasladan la carga de trabajo a los propios clientes. El conflicto no es nuevo. El sindicato gallego CIG ha emprendido esta batalla contra la automatización en Inditex hace unos meses, en julio de 2018 (junto con una lucha para lograr mayores contratos indefinidos y señalar los incumplimientos legales de la empresa).

La noticia es relevante más allá del asunto concreto. El desarrollo informático y robótico hace años que desplaza puestos de trabajo, y este proceso se intensifica de manera creciente. Es sencillo saber analizar cómo posicionarse respecto a las malas condiciones laborales y los abusos empresariales, pero ¿cómo diagnosticar el desarrollo tecnológico y sus implicaciones en el empleo? ¿Debe la clase trabajadora rechazar la automatización? ¿Puede siquiera?

Vamos a centrarnos en esto, no sin antes despejar un asunto que puede enturbiar el análisis. Señalan bien las trabajadoras de Inditex que las cajas de autocobro no sustituyen totalmente el trabajo que cumplían las empleadas que desplazan. Parte de ese trabajo pasa al cliente. En nuestra experiencia cotidiana de autocobro en gasolineras, peajes u otros establecimientos, vemos que destinamos tiempo a un fragmento de tarea que antes hacía un empleado, a menudo de manera más rápida. Este es uno de los métodos del capital para reducir costes: traspasar trabajo al cliente. El mecanismo tiene diferentes manifestaciones: desde grandes almacenes que se ahorran la distribución a costa de que el cliente acuda a surtirse, hasta el autoservicio en diversos comercios. Pero como vemos por estos ejemplos, el fenómeno no es exclusivo de ciertas automatizaciones, digamos, imperfectas. Al mismo tiempo, la automatización va mucho más allá del traspaso de trabajo al cliente. Por tanto, podemos analíticamente prescindir de él.

Hablemos solo de empleadas y automatización, es decir, de la sustitución de trabajo vivo —activo— por trabajo muerto —acumulado en una máquina—. Para entender esta cuestión hay que llegar a su raíz. Seríamos a nivel histórico bastante ingenuas si quisiéramos ver en la automatización un proceso especialmente novedoso, de unas pocas décadas. El ser humano lleva sistemática y vertiginosamente desplazando trabajo humano por maquinaria desde… ¡la revolución industrial, hace más de 200 años! Marx dedica a esto el largo capítulo XIII de El capital, titulado Maquinaria y gran industria. En él relata el enorme incremento de la capacidad productiva durante los siglos XVIII y XIX, y el modo en el que el avance tecnológico iba logrando que una sola persona pudiera, por ejemplo, producir más y más cantidad de hilado. Llegado el caso, un niño de 12 años al manejo de una máquina podía dejar en ridículo al más hábil artesano.

Lo central aquí es el papel que juega la maquinaria en nuestro modelo socioeconómico, el capitalismo, que tiene dinámicas propias. La maquinaria en la economía capitalista tiene unas consecuencias específicas. Algunas de ellas pueden ilustrarse de forma muy visual. Las familias de nuestro entorno se administran a su interior, en su hogar, de forma no capitalista. Nadie recibe salario por sus tareas, sino que se organizan los ingresos familiares y el trabajo doméstico (en amplísima mayoría de manera muy desigual, en función del género, siguiendo el régimen patriarcal). Cuando un electrodoméstico puede aligerar trabajo al interior del hogar, si la familia puede permitírselo, lo adquiere. Un caso ya absolutamente instaurado es el microondas. Ahora se abren camino las aspiradoras automáticas. En ambas situaciones la familia destina ingresos a liberarse de una tarea (o aligerarla) y así disponer de tiempo para otras cuestiones.

¿Qué ocurre, sin embargo, con la introducción de la maquinaria en la economía capitalista? Con la organización del trabajo asalariado, como vemos, cada nueva máquina choca con la existencia de una parte concreta de la clase trabajadora; se presenta como su enemiga. Pero no es una enemiga en sí misma, en cuanto máquina, sino por la relación social en la que se inserta. Por ejemplo, una aspiradora automática sería una aliada en el hogar de, pongamos, una empleada de la limpieza de una subcontrata. Sin embargo, esa misma aspiradora empleada industrialmente implicaría para ella un drama vital: su despido, el fin de su fuente de ingresos.

cada nueva máquina choca con la existencia de una parte concreta de la clase trabajadora; se presenta como su enemiga. Pero no es una enemiga en sí misma, en cuanto máquina, sino por la relación social en la que se inserta.

¿Por qué la aspiradora automática de su casa es liberadora y la misma máquina en el trabajo es anuladora? Porque esa trabajadora no posee medios de producción, de modo que necesita un empleo para vivir, del cual no es dueña ni gestora. La aspiradora entraría a su hogar —en sus dominios— para facilitarle la vida, pero ¿para qué entraría en su empresa de limpieza? Para reducir el personal, los costes de producción, aumentar la competitividad y, a la postre, obtener mayores tasas de beneficio. En este punto la trabajadora se da cuenta de que es un accesorio productivo, al mismo nivel que la máquina (y, llegado el caso, a menor). Su reacción primera es la de combatir a la máquina. Pero el problema no reside en ella; reside en la relación social. Reside en que la trabajadora es un accesorio de una estructura que le sustrae trabajo sin pagárselo. En una empresa, una mayoría trabaja a cambio de que un empresario le pague un sueldo. Ese sueldo es el retorno en dinero del trabajo que han adelantado las trabajadoras durante un mes. Pero el valor del sueldo está siempre por debajo del valor que han generado las trabajadoras. La diferencia constituye la ganancia, y con parte de ella, llegado el caso, el empresario compra maquinaria para prescindir de mano de obra. En esta relación social, la caja de autocobro se erige como antagonista de las trabajadoras, pues este avance tecnológico no facilita sus vidas; todo lo contrario. Pero el problema no es la máquina, sino la relación social.

El desarrollo tecnológico en la producción capitalista tiene como único fin aumentar los beneficios. Sin embargo, es un hecho que frenar sindicalmente la automatización es como hacer castillos de arena frente a la marea. El capitalismo tiene una capacidad soberbia para propiciar avances técnicos. Este caso de Inditex no es un embate puntual, sino la constante en el desarrollo capitalista. Es una dinámica histórica continua este desplazamiento de trabajadoras por máquinas (que destruye trabajos concretos, pero permite que surjan nuevos empleos en esferas diferentes[1] —como la tan desarrollada industria del entretenimiento— aunque siempre arrasando con las circunstancias de las trabajadoras; atrayéndolas y repeliéndolas a su antojo).

El progreso tecnológico puede ser la base material de un mundo más cómodo y más sostenible. Pero la clase trabajadora condensa un mayor horizonte de futuro. Objetivamente le interesa también el progreso social, es decir, construir nuevas formas de organización socioeconómica a la altura de los progresos materiales alcanzados. Necesita dejar atrás este modelo en el que los mismos que emplean el trabajo humano para enriquecerse pueden prescindir de él a su antojo, en función de sus intereses particulares. La clase trabajadora necesita una sociedad que decida democráticamente sobre cómo introducir las tecnologías, en qué sectores, a qué ritmos, y con qué medidas compensativas. Necesita que los medios para producir riqueza sean propiedad de quienes generan esa riqueza, las trabajadoras, para que ellas los gestionen de forma común, solidaria y también ecológica.

Hay que decirlo con claridad: frenar la automatización es, o una utopía pseudo-ludista, o una contención táctica. Es necesario contener el embate y, llegado el caso, exigir compensaciones hasta lograr que las trabajadoras sustituidas disfruten de los beneficios de una maquinaria que, recordémoslo, se ha comprado con la acumulación de su trabajo. Aquí los sindicatos cumplen un papel absolutamente determinante. Pero la única acción que resuelve estructural y definitivamente la cuestión es aquella que logra superar la relación social de la cual emerge el problema una y otra vez. Necesitamos que la industria funcione, no para beneficio privado, sino general, de modo que la maquinaria cumpla el mismo impacto que cuando se introduce en los hogares. Necesitamos, para ello, que las industrias sean públicas (también las que fabrican y venden ropa). Más vale tenerlo claro por si un día nos cansamos de contener golpes y, en su lugar, decidimos hacer saltar por los aires el mecanismo que los lanza sin descanso.

[1] https://ift.tt/2mvTRfA


Data

Title: La lucha entre las trabajadoras y las máquinas de autocobro
Link: http://www.agitacion.org/2018/10/18/la-lucha-entre-las-trabajadoras-y-las-maquinas-de-autocobro/
Source: AGITACIÓN
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Date: October 18, 2018 at 04:48PM

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Monday, 15 October 2018


El 4 de octubre se publicó en dos medios alternativos de Canarias un artículo donde se defendía el uso de la homeopatía no solamente desde un punto de vista medicinal, sino también desde un punto de vista político. Aunque ha perdido mucha potencia en los últimos años, en Europa y en el Estado Español ha existido un runrún preocupante en la izquierda a favor de esta “práctica alternativa”.

Ante esto cabe dejar claro lo siguiente:

  1. La homeopatía no funciona. La base teórica, elaborada a principios del siglo XIX, choca con todos los fundamentos de inmunología, microbiología, patología y hasta la química más simple. Pero el principal problema es que los estudios no avalan su funcionamiento: los experimentos para valorar sus efectos farmacológicos siguiendo unos mínimos estándares de calidad, como el uso del doble ciego para evitar sesgos previos, demuestran que no hay efectos más allá del placebo. La gran mayoría de papers y reviews confirman que no hay efecto homeopático más allá del placebo.

Se podría alegar el típico “pues a mí me funciona”, pero el efecto placebo y la remisión espontánea están ahí y si la comunidad científica se ha dotado de protocolos experimentales tremendamente detallados es para evitar este tipo de problemas, no para el engorde económico de las farmacéuticas.

  1. La homeopatía no es una terapia segura: desde el momento que la evidencia científica la desmiente se convierte en un riesgo al provocar que haya pacientes que abandonen su tratamiento médico por la homeopatía. Ya la Real Academia de Farmacia alerta de este problema y ya ha habido muertos por dejar el tratamiento, un niño en Italia el año pasado y una mujer en Girona hace poco más de un mes. No es algo inocuo y seguro, sino un problema real que mata.
  2. La medicina personalizada es una posibilidad real. Desde hace décadas lo que algunos llaman la “medicina oficial” ofrece un tratamiento cada vez más personalizado a los pacientes. Un ejemplo es la cada vez más extendida farmacogenética: el estudio del genoma de una persona para ver cuál es el mejor tratamiento de acorde a este. Con la tecnología actual realizar estos análisis llevaría como mucho un día.

Por tanto, no existe ningún problema científico a la medicina personalizada. El problema es económico: ante un sistema que busca la rentabilización de toda actividad si se puede conseguir el mejor funcionamiento con un coste mínimo bien. Y todavía mejor si se degrada la sanidad pública todo lo posible para beneficiar a la patronal sanitaria, como ocurre desvergonzadamente en Canarias.

  1. La homeopatía no está fuera de la mano de lobbies y grandes corporativas. La mayoría de estos productos a la venta en el Estado Español y en el mundo los produce una multinacional francesa, Boiron, con unos ingresos por ventas en 2017 de más de 600 millones.

Y aunque no existiese Boiron, la homeopatía estaría igualmente enmarcada en las dinámicas económicas capitalistas precisamente porque la economía tanto española como mundial tiene esa base. Igual que las farmacéuticas, Boiron y cia. siguen los mismos procesos de producción y acumulación, explotan a sus trabajadoras igual que  lo hacen Roche o Bayer y se organizan en lobbies para intentar inferir en la sanidad pública lograda y defendida a fuego por la clase obrera, como han hecho en Francia, Gran Bretaña o Italia.

Cambiar la burguesía de las farmacéuticas por la burguesía de las homeopáticas no es revolucionario ahora ni lo será nunca. De hecho será incluso peor, porque acabaremos sustituyendo en el mercado productos que funcionan por otros que no. Por tanto, si se quiere defender el derecho a la salud debemos defender a fuego la sanidad pública como una victoria histórica nuestra al tiempo que demostramos a la clase trabajadora que mientras sigamos viviendo en un sistema capitalista la salud jamás será vista como un derecho sino como una mercancía comercial.

  1. La medicina no es una cuestión de fe o creencias, sino que es la aplicación práctica de un conjunto de conocimientos científicos demostrados y comprobados. Igual que la creencia en que rezar cinco padrenuestros diarios no cura, tomar homeopatía tampoco.

Queda bastante claro que esta práctica no puede ser jamás una reclamación política no ya de una organización comunista, sino de cualquier colectivo o persona que se diga marxista o próxima al marxismo. Porque el marxismo es socialismo científico, analiza fidedignamente la realidad para ejecutar una respuesta ante esta. Y en nuestra concepción del mundo no cabe el fraude pseudocientífico.

 

Jorge Benítez Pérez, militante de la Juventud Comunista.


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Title: Contra la Homeopatía
Link: http://www.agitacion.org/2018/10/15/contra-la-homeopatia/
Source: AGITACIÓN
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Date: October 15, 2018 at 03:48PM

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Wednesday, 10 October 2018


Llegamos a las seis y media de la mañana al campamento huelguista de Villadangos del Páramo, donde casi dos centenares de trabajadores se turnan para vigilar que nadie entre a la planta, y el ambiente que nos encontramos es el que llevamos viendo desde el comienzo del conflicto: los trabajadores, alrededor del fuego que han instalado para combatir el frío del Páramo leonés, nos reciben con alegría, aunque con cansancio- llegamos a tiempo de ver el cambo de turno entre los compañeros que se quedan por la noche y aquellos que llegan por la mañana-, en un ambiente de camaradería y abnegación que sirven de ejemplo a sus propios compañeros.

Habíamos quedado para entrevistar a cuatro trabajadores: José Manuel Nistal Pinto, Belén- que además es parte del comité de empresa- y Eva. Al comenzar la entrevista, sin embargo, los demás trabajadores del piquete se arremolinan alrededor de la mesa donde estamos conversando, y acaban por participar muchos de ellos en la entrevista, por lo que no sería justo decir que solo hemos hablado con cuatro obreros. Esta es, sobre todo, la voz del piquete que se ha organizado en Vestas en defensa de sus puestos de trabajo.

 

  • Bueno, para comenzar la entrevista, lo primero que os tenemos que preguntar es cómo se ha originado este conflicto, qué hace que se ponga en movimiento el comité y empiece a movilizar a los trabajadores.
  • BELÉN: Todo comienza cuando viene el delegado del Comité que se encuentra en el Comité Europeo y nos dice que hay unas noticias sobre que se iban producir cinco máquinas por semana, muchas menos de las habituales, para lo que quedaba de año, y para el año que viene se iba a mantener el mismo ritmo. Después nos llegaron noticias de la empresa diciendo que era todo mentira. Más tarde vimos que desaparecían dos líneas de producción, aunque, en principio, eso no era problema si se aumentaba la producción de otra pieza, la V112, que pudiera absorber el trabajo de esas líneas. El desencadenante, al final, fue enterarnos de que la producción de la V112 desaparecía. Nos estaban dando noticias falsas, nos ofrecían un plan de producción que no estaba firmado, cuando jamás habíamos tenido problemas con que nos lo firmasen, y, entre todos los detalles, estallamos.
  • PINTO: Además de eso, influía el clima que había ya dentro de la planta, con rumores sobre los supervisores, que apretaban cada vez más en los estándares…
  • DIONISIO: Uno de los managers, que se iba de la planta…
  • PINTO: Puestos importantes empezaban a desaparecer, se iban al extranjero… Y se lo preguntamos en una reunión, ya en marzo, y nos lo desmintió. A los dos meses, se fue igualmente.
  • D: Había movimientos muy rápidos en Recursos Humanos, iba desapareciendo el departamento
  • B: Hasta que trajeron al Exterminador [así es como se refieren los trabajadores al responsable del cierre de la planta, Jerónimo Corral]; ahí ya remataron la jugada. Llegó sin hacer ruido, en medio de todo el problema, y nos extrañó que llegase tan rápido después de la salida del anterior responsable de Recursos Humanos. Cuando conocimos el vídeo de este hombre explicando cómo se reestructuraba una empresa…
  • P: Jerónimo fue el responsable de la reestructuración de Jazztel, de Carrefour… Ya te lo ves venir.

 

  • ¿Cómo fue la respuesta de los trabajadores cuando se plantea el conflicto?
  • B: Como no se llega a un acuerdo con la empresa, se decide una convocatoria de huelga. En primer lugar se convocan paros de dos horas por turno, los dos primeros días de la huelga. La semana siguiente, paros de cuatro horas. Más tarde, se trabaja el lunes y se convocan paros totales martes, miércoles y jueves.
  • P: Ahí fallamos, ese lunes
  • ÁNGEL: ¡Y el viernes!
  • B: Después de eso se convoca la huelga indefinida, hasta el final de julio. Los trabajadores, de todos modos, pedían más. Teníamos el problema de las vacaciones, fijadas en agosto, que no sabíamos si nos aceptarían una convocatoria de huelga en las vacaciones, cómo se iba a hacer ni nada. Después hemos ido ampliando la huelga, hasta llegar al día de hoy.

“Pues esto que estamos haciendo. La unión, y para adelante, y hacernos entender de alguna manera. Hay que reconocer lo que hemos hecho aquí, frenar la producción sin tener que hacer ninguna salvajada.”

  • ¿Cómo han seguido los trabajadores la huelga? ¿Ha habido un seguimiento regular, o se ha ido sumando gente?
  • P: Yo creo que la gente que ha cumplido con el campamento, que serán 120, 140… siempre han estado allí, no se ha ido nadie. El resto, aunque no están aquí, sí que han secundado igualmente la huelga.
  • D: El objetivo era parar la producción, y eso sí que se ha conseguido, al 100%.
  • P: Menos los de oficinas, que pueden trabajar desde casa, aunque sin producción en la planta, no sé a qué se dedican.

 

  • Ya había habido otro conflicto en Vestas, hace cinco años. ¿Qué diferencia veis entre los dos conflictos? ¿Cómo fue la respuesta en ese caso?
  • P: Lo primero, el director de la fábrica, que lo supo manejar mucho mejor que este. Vino con la verdad por delante, nos dijo que sobraban 160 trabajadores, y decidimos salir. No pudimos convocar huelga, así que lo que hicimos fue salir, después de nuestros turnos de trabajo, y bloquear las puertas para que no entrase ni saliese nada. Trabajar dentro se trabajaba, pero no se sacaba la producción, así que el director bajó directamente a la planta, a felicitarnos, porque evitamos el ERE.
  • B: Hubo bajas incentivadas, asumimos un ERTE y una flexibilidad mayor de la que marca la ley, a costa de no tener que haber despidos, pero se mantuvo la plantilla.

 

  • ¿Creéis que esta situación que estáis viviendo ahora de cierre de la empresa acaba siempre igual con las empresas privadas o hay otras salidas a estas situaciones?
  • D: Tenemos el ejemplo de Nissan en Ávila, que se iban a ir, y, al final, consiguieron mantener los puestos de trabajo, aunque cambiando la producción.
  • B: Sí, pero recibiendo subvenciones para quedarse. El problema son las leyes que tenemos en Europa, y que hay países en los que no tienen los mismos derechos laborales que aquí, trabajan muy barato; si no hacemos algo con estas leyes, al final van a desmantelarlo todo. Con el textil está pasando lo mismo, que se está yendo todo fuera.
  • P: Y en un futuro el despido va a ser libre.
  • Á: Como siga subiendo Ciudadanos, sí.

 

  • Ante esta situación, ¿Cuál tiene que ser la posición de los trabajadores?
  • P: Pues esto que estamos haciendo. La unión, y para adelante, y hacernos entender de alguna manera. Hay que reconocer lo que hemos hecho aquí, frenar la producción sin tener que hacer ninguna salvajada. No hemos pegado a los esquiroles, no le hemos pegado fuego a nada.
  • Á: Poco ha pasado para cómo está el ambiente.
  • D: A los trabajadores temporales sí se les permitió entrar, igual que a la gente de Soltra, pero solo les quedaban un par de semanas para acabar su contrato, y sin los otros trabajadores de la línea no podían sacar producción. Algunos necesitaban trabajar esas dos semanas para poder cobrar el paro, y a nosotros no nos afectaba en cuanto a parar la producción.

 

  • ¿Qué os parece que una empresa privada, como es Vestas, pueda influir tanto en el futuro de una región entera?
  • P: Aquí Vestas está por intereses políticos, ni más ni menos. Solo tienes que ver el parque de las Omañas, que es ilegal y se tiene que desmontar, y, sin embargo, está funcionando. El PP, el PSOE y todos los que estaban detrás han permitido que se les dieran licencias y subvenciones. Y luego, si te doy 12 millones para montar la planta, ¿Cómo te dejo marchar en diez años?
  • Á: Además el cierre de Vestas significa acabar con la industria de esta zona. No estamos luchando solo por no cerrar Vestas. León se desangra. Que aquí haya 700 personas trabajando es como tener a 10.000 en Madrid, por toda la gente que hay detrás, que vive de los servicios que necesitamos nosotros. Si nos quitan la poca industria que tenemos, estamos jodidos. Que nos quiten nuestro trabajo significa también que vamos a consumir menos, y se van a llevar a más gente por delante. Bares, talleres, peluquerías, alimentación…
  • B: La baja en el consumo se va a notar muchísimo. No te puedes permitir ciertas cosas si no sabes si vas a encontrar trabajo pronto.
  • D: La gente se va, y se lleva también a sus hijos.
  • P: Si te soy sincero, yo estoy pensando en marcharme de aquí. Mis hijas son pequeñas todavía, e igual es el momento de marcharme. En La Bañeza [otro de los puntos con industria de la provincia] no hay nada; aquí nos marchamos 360 de golpe. 250 son electricistas, como yo. ¿Dónde vamos? Y yo igual tengo suerte y encuentro trabajo, pero ¿Qué trabajo encuentras ahora?
  • D: Precario…
  • P: Y con 43 años…
  • EVA: Y más aquí. Y además, cada vez vamos siendo mayores, y es más difícil que te cojan. Con Vestas se va gran parte del futuro de esta región.
  • P: El gran problema no es solo Vestas, es León. El día de la manifestación León entero tenía que haber cerrado.
  • B: Pero eso había que hacerlo siempre, no solo con Vestas.

 

  • ¿Creéis que está cobrando conciencia la sociedad de la importancia que tiene esta lucha? ¿Ha habido una respuesta política que pueda ser efectiva?
  • B: Hay que darse cuenta de que esto es la sociedad; que somos un reflejo de una parte de lo que hay ahí fuera. Esto pasa hace un año y a lo mejor no hubiera pasado nada. Hay que reconocer que en estos momentos nos hemos dado cuenta todos y todas de que hay que moverse y eso ha hecho que se muevan los demás también, porque ella tiene familia, yo tengo familia, él tiene familia, todo el mundo tenemos una familia, y esa familia se ha dado cuenta de que esto se acaba, y con ello León se muere, porque hay mucha gente joven que no va a poder quedarse aquí.
  • Á: Es muy penoso que la gente se tenga que marchar de su tierra porque no haya trabajo.
  • P: Yo hice entrevistas para otra empresa, y me cogían, pero yo opté por quedarme aquí, porque se suponía que esto era una empresa de futuro. Energías renovables, esto va para adelante. Me decía mi mujer que no me moviese, que estaba en un buen puesto, cualificado… Que no me moviese porque no iba a haber problemas. Y de una empresa que iba a ser el boom, te encuentras que estás en la calle.

 

  • Pero es la lógica de la empresa privada, aquí sacaron el beneficio que podían sacar y ahora se van, en busca de ganar aún más, al coste que sea.
  • Á: Pero el beneficio lo han sacado de nuestro trabajo. Esta planta era la matriz para todo el mundo. Éramos los que enseñábamos cómo producir a los obreros de India, China, Brasil… Era la única planta multiplataforma de Vestas del mundo.

 

  • ¿Qué habéis aprendido con el conflicto?
  • P: A mí si me pillan ahora en otro, con lo que sé…
  • B: Yo como parte del Comité de Empresa he aprendido que la gente todavía puede abrir los ojos, se la puede llevar por el buen camino. Tenemos más conciencia de que hay que pelear. Ahora nos hemos dado cuenta de que estas reformas laborales han traído estas consecuencias, algo de lo que antes, la mayoría, no nos habíamos dado cuenta.
  • P: Yo la última vez no hice huelga general…
  • B: Y hay que reconocer que gracias a que no se hizo, a que la gente vino a trabajar, ahora tenemos lo que tenemos.
  • P: Como a mí no me va a tocar…, decíamos. Y mira ahora.
  • D: Estamos todos en la calle cuando gana el Mundial España, y para esto, que es lo que nos ha fastidiado a todos, nos quedamos tranquilamente.

“Tenemos más conciencia de que hay que pelear. Ahora nos hemos dado cuenta de que estas reformas laborales han traído estas consecuencias, algo de lo que antes, la mayoría, no nos habíamos dado cuenta.”

  • ¿Qué consejo daríais a los jóvenes trabajadores que se incorporan ahora a este mercado laboral tan precarizado?
  • P: Que espabilen, que les comen la merienda.
  • Á: Que van a llevarse muchas hostias si no.
  • B: Que luchen por sus derechos y no se dejen pisar. Que más vale decir una palabra mal dicha que no decir nada.
  • P: Orgullo y saber estar. No dejarse coaccionar por la empresa, plantarse y pelear, si tú tienes 18 años y pelos en los huevos tienes que ponerlos encima de la mesa.
  • B: Eso no lo pongas…
  • D: Lo que dijo Piru ayer. Después de esto, podemos ir con la cabeza bien alta a todos los sitios.

 

  • ¿Creéis que es necesaria la organización y la unidad de los trabajadores para luchar?
  • B: Es indispensable.
  • P: Y comunicarse, y debatir para saber qué hacer.
  • Á: Eso es lo que se ha perdido, y viene de generaciones ya. Cada vez más se va perdiendo esa organización, y, si no lo revertimos, irá cada vez a peor la situación.
  • P: Esta charla que estamos teniendo ahora, por ejemplo. Debatimos lo que opinamos cada uno, llegamos a un acuerdo y tiramos, todos a una.
  • D: Tenemos el ejemplo de los pensionistas. A ellos les tocó una época de una lucha muy dura, y ahora siguen ahí peleando. Deberíamos estar con ellos también. Antes se luchaba.
  • B: Y en peores condiciones que nosotros.
  • D: Y las huelgas de antes, a veces había que salir corriendo.
  • P: Yo estoy orgulloso de mis compañeros, porque, con poco que hemos hecho, hemos llegado hasta aquí. Ayer unos compañeros ponían por el whatsapp que el campamento era una mierda, que tenían ganas de quemarlo. Pero si no es por el campamento, no hay ni unión, ni organización, ni habíamos conseguido que nos hicieran caso los medios ni nada. Estaríamos olvidados por todos.
  • D: Hay empresas que están cerrando en León y casi nadie habla de ellas, y nosotros hemos llegado hasta donde hemos llegado gracias a estar aquí. Y nos hemos solidarizado con otras luchas. Ahí estábamos, en la manifestación de la FEVE el otro día. Nos hemos dado cuenta de que hay otra gente que también pelea, y que tenemos que estar ahí con ellos también.
  • P: A mí ya me cambiaron el chip, porque yo antes veía manifestarse a la gente y pasaba de largo.
  • D: Y hemos tenido solidaridad también desde fuera. Ha habido gente de otros sitios que nos han traído zumos, queso, embutido…
  • B: Muchas veces lo que pasa es que no te das cuenta de que esto te interesa hasta que te afecta a ti. Por ejemplo, en la manifestación de las pensiones en Madrid, había mucha gente, pero tenía que haber habido más. La gente piensa: si a mí me quedan muchos años para jubilarme, pero si ellos tienen problemas, imagina los problemas que vamos a tener los demás.
  • D: Si no sales, luego igual no hay pensiones.
  • B: Me acuerdo que hicimos aquella marcha de 15 km hasta León, y los pensionistas se nos unían; y los jóvenes se quedaban mirando, pensando estos viejos, ¿Dónde irán? Pero no se daban cuenta de que esto también es para ellos, para sus padres, sus abuelos… No saben cuánta gente de su familia cobra una pensión, y ¿Quién te dice que mañana no tengamos que depender nosotros mismos de ella, porque no tengamos con qué comer? ¿Cuánta gente se ha tenido que ir a vivir con sus padres de nuevo con la crisis, porque no tenían con qué comer?

 

  • Bueno, muchas gracias por responder a las preguntas y ayudarme a hacer la entrevista.
  • P: ¿Y del Comité no pones nada?

 

  • ¿Qué pongo del Comité?
  • P: Que, dentro del Comité, que tiene tres secciones sindicales, hay representantes que se han implicado al 150%, y otros… Al 30, al 40… Y otros nada. Que lo bueno de este grupo de gente es que, por lo menos, están unidos con los que trabajan. Que el trabajo del Comité es estar aquí con los compañeros, y ha habido gente del Comité que, pudiendo estar solo el fin de semana con su familia, se ha quedado en el campamento, o ha venido a dormir con la familia aquí; parejas que han venido a acompañar a los trabajadores y se han quedado a dormir teniendo que ir a trabajar al día siguiente… Eso hay que reconocerlo. Belén hoy podría haber dicho que estaba en Bruselas, como los otros compañeros del Comité que han ido hasta el Parlamento Europeo, y haberse quedado en casa, pero está aquí, dando ejemplo.
  • Á: ¿Y no creéis que este conflicto ha sido un punto y aparte para Europa, que se lo van a tomar de otra forma?
  • P: Bueno, ya lo veremos…
  • Á: Ha sido el único conflicto laboral en que tanto el Gobierno como las representaciones regionales se han implicado.
  • B: Seamos realistas: este conflicto ha tenido el seguimiento que ha tenido porque tenemos elecciones a la vuelta de la esquina.
  • Á: Pero también está la cuestión de que si se empobrece León se empobrece Europa. Si todas las empresas empiezan a hacer lo mismo… ¿Tú crees que la Unión Europea permitiría que se fuera a China Siemens Gamesa?
  • B: Si no cambian las leyes, sí.
  • D: Volkswagen lo está haciendo ya, y es alemana.
  • Á: Bueno, pero puedo entender que inviertan dinero en China, para producir allí, pero lo que vendan aquí debería producirse aquí. Lo mismo ocurre con los molinos de viento: hemos dependido toda la vida de terceros países para el petróleo, ¿y ahora tenemos que depender también de terceros para la energía eólica?
  • P: Está apostando ahora medio mundo por las energías renovables, y se nos marcha la empresa. Ahora que va a ser el boom, se lo llevan, y encima para venderlo aquí, que están invirtiendo ahora en España.
  • D: Y hemos estado años aquí y el único molino que habíamos fabricado para España es porque se quemó uno.
  • Á: Las leyes tienen que cambiar, eso no tiene sentido. Y hemos estado ocho años de sequía, con el gobierno del PP apostando solo por el petróleo, haciendo prospecciones en Canarias, que estuve yo trabajando allí en esa época, gastando 30 millones en perforar para nada, y hemos dejado escapar las energías renovables mientras tanto.
  • P: Las energías renovables, el trabajo, el futuro y todo…

 

  • Bueno, con esto tenemos que dar por terminada la entrevista, esta vez sí, que se nos acaba el tiempo. Gracias por haber accedido a responder a nuestras preguntas.
  • B: Gracias a vosotros por querer entrevistarnos
  • P: Ven mañana otra vez y pon la grabadora, que todavía tenemos más que hablar.

 

Cuando nos alejamos de la mesa en la que siguen reunidos los trabajadores que nos han querido ayudar, el debate continúa… La lucha de los obreros de Vestas es la lucha de toda la clase obrera.


Data

Title: “Muchas veces lo que pasa es que no te das cuenta de que esto te interesa hasta que te afecta a ti.”
Link: http://www.agitacion.org/2018/10/10/muchas-veces-lo-que-pasa-es-que-no-te-das-cuenta-de-que-esto-te-interesa-hasta-que-te-afecta-a-ti/
Source: AGITACIÓN
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Date: October 10, 2018 at 06:48PM

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Saturday, 6 October 2018


Tuesday, 2 October 2018


El final de las Tesis sobre Feuerbach de Karl Marx es lapidario: ‘’Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Y como tal, todo marxista que se preste debe dedicar a ello sus esfuerzos. No somos los marxistas académicos de biblioteca que se pasan la vida viajando entre diversas teorías con equidistancias idealistas, sino militantes que ponen su capacidad (y posibilidad) analítica al servicio de la clase trabajadora para que esta transforme la realidad.

Y esta clase concreta, que ni es el 99% de la población ni es una simple suma de individuos, no se limita a la posesión de los medios de producción. Hace falta que completemos los análisis sobre qué es la clase obrera con comportamientos que, al igual que los intereses materiales, son antagónicos con los de la burguesía.

Lenin ya hablaba de que ‘’los obreros aspiran instintivamente al Socialismo’’[1] y fue Marta Harnecker quién desarrolló en profundidad que hay ciertos elementos en la cosmovisión obrera que surgen de la propia situación material de nuestra clase que no se pueden explicar sino de otra forma que en base a su realidad más concreta:


‘’Llamaremos instinto de clase precisamente a esos esquemas inconscientes de reacción, productos de la situación de clase, que se encuentran en la base de todas las manifestaciones espontáneas de clase. El instinto de clase es subjetivo y espontáneo, la conciencia de clase es objetiva y racional.”[2]


Como dice Harnecker, el instinto de clase es el punto de partida de la conciencia de clase, y es por esto mismo por lo que esas manifestaciones subjetivas y espontáneas son las más potenciales que tenemos a nuestra disposición para transformar la realidad. Caeríamos en un grave error si tratáramos, por ejemplo, como algo banal la pertenencia y el sentimiento de barrio de muchos jóvenes de extracción obrera. Si no comprendemos que esa forma de vida genera de por sí una reafirmación del barrio perdemos nuestra capacidad de influencia sobre la juventud trabajadora, pues no centraremos nuestra tarea transformadora en su ámbito de socialización sino que buscaremos centrarla en otros lugares. Seguramente aquella parte de la juventud que sabe que tiene dos residencias, y que puede aspirar a alguna más, que concibe la vivienda como una propiedad (y no como un derecho) y que su ámbito de socialización se centra en el club deportivo de pádel o tenis al cual tiene casi 10 km en coche no pueda sentir orgullo por vivir dónde vive. En cambio cualquier otra joven que ve como su familia se esfuerza para tener un techo como un derecho (y no como una propiedad) y que su ámbito de socialización es el parque que hay al lado de casa en el que se dedica a pasar las tardes hablando de sus vidas o jugando a algún deporte (esencialmente fútbol) considera un orgullo vivir en el barrio que le ha visto crecer y que comparte con gente que tienen los mismos condicionantes y problemas.

el instinto de clase es el punto de partida de la conciencia de clase

Las dos desviaciones clásicas provocan sin lugar a duda un alejamiento empírico y material de la clase. El derechismo en su vertiente reformista y socialdemócrata por sus aires caritativos, y el izquierdismo volcado en el teoricismo por avanzar cien pasos por delante de la clase para acabar en la frustración y en la incapacidad. Frente a ello lo que nos queda es reforzar la clase desde la clase.

Retomando a Harnecker, y continuando el texto de la cita anterior, no podemos culpar a la clase trabajadora de no tener conciencia de clase, pues no se adquiere de forma innata sino que esa es precisamente la tarea del Partido:


‘’Ahora bien, ¿existe un paso directo de lo instintivo a lo consciente? es evidente que no, por lo menos en lo que se refiere a las clases explotadas de todo modo de producción. Si el proletariado de un determinado país no tiene conciencia de clase sino una conciencia puramente reivindicativa, no se puede culpar de ello, exclusivamente, a la inmadurez de las condiciones objetivas. Las condiciones no estarán nunca lo suficientemente maduras como para que el proletariado adquiera por sí solo su conciencia de clase. La tarea del partido obrero consiste precisamente en “introducir” la conciencia de clase en el proletariado, es decir, en mostrarle y ayudarlo a ser consecuente con sus verdaderos intereses de clase.’’[3]


¿Pero cómo vamos a hacerlo si son los estratos medios (generalmente funcionarios y profesionales liberales) quienes dirigen sus vidas? En el trabajo, en la academia, en la relación con las instituciones, en el ocio… Otros trabajadores que no comparten sus mismas condiciones de vida. ¿O acaso es lo mismo acostumbrarse a viajar en AVE que en autobús? ¿Es lo mismo irse de vacaciones a una playa masificada que a una isla del Caribe? ¿Es lo mismo disfrutar de Europa hablando mil idiomas que suspender el inglés porque nadie antes en tu familia ha tenido acceso a ese capital cultural? Si bien es verdad que no todas, algunas expresiones hegemónicas del cambio están completamente desligadas, desgraciadamente y en la mayoría de los casos, de la cosmovisión y de las necesidades materiales inmediatas de la clase trabajadora. Eso explicaría, entre otras cosas, el porqué de la ausencia del movimiento obrero en el 15M teniendo en cuenta que sus dinámicas asamblearias sólo estaban al alcance de quienes podían llegar a casa con la cena hecha después de no haber trabajado mucho. En palabras de Arantxa Tirado y Ricardo Romero (Nega):


”Obviamente, la realidad social de alguien que dispone del tiempo y los recursos para acampar un mes en el centro de Madrid no es la misma que la de alguien que limpia escaleras de lunes a viernes; las reivindicaciones tampoco. Viven en la misma ciudad, comparten asamblea y ganas de cambio, pero viven en planetas distintos. Ello se tradujo en una serie de ambigüedades y eslóganes que iban de queremos una ‘justicia justa’ a ‘todos los políticos son iguales’, pasando por el legendario ‘la culpa es de los coches oficiales’. Se trataba de gente sin experiencia política, sin bagaje en las movilizaciones, un tótum revolútum en el que la extrema izquierda se desesperaba, la extrema derecha intentaba infiltrarse sin éxito alguno y los partidos del Régimen observaban con cierta distancia a la espera de que todo el vendaval pasara y las aguas volvieran a su cauce. Y así ocurrió. ‘‘[4]


Por eso no se trata de una cuestión de voluntad política sino de la cosmovisión de una clase frente a otras que no son ni serán iguales por su realidad más inmediata. Si sus condiciones materiales son diferentes –su salario, su tiempo libre, su fatiga laboral, su estrés,…- sus comportamientos y sus instintos también lo son.

El marxismo es la ciencia social que frente a la religión y el idealismo basa su método en la praxis. Y la praxis, entendida como lo empírico, no es sólo la lucha política sino la totalidad de experiencias que tienen las personas en el desarrollo de su vida en sociedad, determinadas por su relación con la contradicción Capital-Trabajo. Si somos marxistas y confiamos en el método no podemos olvidarnos que la potencialidad de la clase trabajadora reside en sus propias condiciones de vida que generan una serie de reacciones naturales que no son la solución por sí mismas, pero si son inevitablemente el ladrillo sobre el que construir un proyecto de clase.

 

 



[1] La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo. V. I. Lenin

[2] Los conceptos elementales del materialismo histórico. Marta Harnecker. http://archivo.juventudes.org/marta-harnecker/los-conceptos-elementales-del-materialismo-hist%C3%B3rico

[3] Íbidem.

[4] La clase obrera no va al paraíso. Crónica de una desaparición forzada. Ricardo Romero y Arantxa Tirado.


Data

Title: Política con instinto… de clase.
Link: http://www.agitacion.org/2018/10/02/politica-con-instinto-de-clase/
Source: AGITACIÓN
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Date: October 02, 2018 at 02:13PM

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Thursday, 27 September 2018


El sistema sanitario cubano es mundialmente conocido por sus buenos resultados, de hecho organismos internacionales han elogiado al país por su buen sistema sanitario. El último en hacerlo fue el actual director de la Organización Mundial de la Salud durante su visita al país, el Doctor Tedfros Adhanom, donde resalto que Cuba gozaba de los mejores indicadores sanitarios de la región y de una cobertura sanitaria universal.

Para comprender como un país con un bloqueo económico brutal consigue mejores indicadores que los países de América Latina y que EE.UU se debe entender el modelo sanitario que posee la isla desde la Revolución Cubana.

En un modelo sanitario socialista la financiación de la sanidad en su totalidad está a cargo de los presupuestos generales del estado con una cobertura universal, equitativa, gratuita y de calidad. Este modelo no permite la existencia de ninguna estructura sanitaria de tipo privado o de seguros privados. Está basado fundamentalmente en la eficiencia, ya que, a través de la prevención, la Atención Primaria y la educación sanitaria se incrementan los niveles de salud en detrimento de la creación de otros servicios asistenciales o medicaciones de alto coste.

La Constitución Cubana de 1978 defiende expresamente la salud de su población mediante 3 artículos fundamentales:

  • Artículo 1: “Cuba es un Estado Socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana”.
  • Artículo 47: “Mediante el sistema de seguridad social, el Estado garantiza la protección adecuada a todo trabajador impedido por su edad, invalidez o enfermedad”.
  • Artículo 49: “El Estado garantiza el derecho a la protección, seguridad e higiene del trabajo, mediante la adopción de medidas adecuadas para la prevención de accidentes y enfermedades profesionales”.

El sistema cubano cuenta con una estructura descentralizada dividida en 3 niveles administrativos (nacional, provincial y municipal) y 4 niveles de servicios (nacional, provincial, municipal y de sector o área) donde los gobiernos provinciales distribuyen el presupuesto, los abastecimientos, el personal sanitario y el mantenimiento de infraestructura a las direcciones provinciales y municipales de salud, que a su vez se encuentran subordinados a las asambleas provinciales.

La prestación para la población cubana se enfoca fundamentalmente a la Atención Primaria de salud y a la Enfermería de Familia que garantiza el acceso a servicios integrales de salud prestados en unidades ambulatorias y hospitalarias. En un primer nivel de atención sanitaria, se debe dar solución a aproximadamente el 80% de los problemas de salud de la población y ofrecer las acciones de promoción y protección de la salud. Estas actividades se realizan fundamentalmente en los Centros de Atención Policlínica y en los Consultorios Médicos de la Familia.

En un segundo nivel, se cubre cerca del 15% de los problemas de salud donde su función es atender al individuo ya enfermo para prevenir las complicaciones y realizar una rehabilitación inmediata en centros hospitalarios que dependen directamente del gobierno provincial.

Por último, en un nivel terciario o especializado, se atienden al 5 % restante de los problemas de salud relacionados con complicaciones, secuelas, enfermedades agudas o determinadas enfermedades donde la atención debe realizarse en hospitales especializados que son administrados por el gobierno del país
Paralelamente desde 1980, se realiza una atención sanitaria para pacientes extranjeros, enmarcados dentro del denominado Turismo de Salud. Actualmente, existe una red de clínicas públicas internacionales no gratuitas para extranjeros donde los turistas pagan un seguro público para poder realizarse todo tipo de operaciones o tratamientos en la isla. A estos seguros obligatorios para cualquier persona que entre en la isla, distribuidos estatalmente, se les añade el precio de los tratamientos, alojamientos y otros costes que deben ser pagados en CUC. Su valor es aproximadamente equivalente al dólar, ya que en Cuba existen dos tipos de moneda desde la caída de la URSS una para los locales y otra para los turistas.

El propio sistema de salud cubano financia el grueso de la atención sanitaria. Los fondos y la liquidez financiera son recaudados por el MINSAP a través de los Presupuestos Generales del Estado aprobados en la Asamblea del Poder Popular de Cuba.

Con una cobertura vacunal del 99%, una tasa de mortalidad infantil de 4 por cada 100.000, [Cuba tiene] la mayor esperanza de vida de todo el continente americano

En el año 2018 el gasto total en salud como porcentaje del PIB ha sido de 10,9%, el doble de gasto que hace una década con un gasto sanitario per cápita USD de 836 USD por persona. El gasto sanitario per cápita puede parecer bajo comparado con otros países europeos o con EEUU donde es de alrededor de 8000 USD por persona. Sin embargo la masa trabajadora del sistema es mayor que en muchos países europeos con 8 médicos y 7 enfermeras por cada 1.000 habitantes.

Para el suministro farmacéutico solo las empresas estatales BIOFARMACUBA Y MEDICUBA pueden realizar las importaciones de las materias primas para la elaboración de los fármacos. BIOFARMACUBA es un consorcio de 31 empresas que colaboran con el MINSAP y se encargan de importar y fabricar más del 80% del catálogo básico de medicamento cubano, además de vacunas o medicamentos especiales. Por otro lado, MEDICUBA se encarga del resto de suministros estratégicamente necesarios ya sean equipos sanitarios, otros medicamentos, aparatos tecnológicos, así como de todos los pagos a empresas internacionales.

En lo referido a infraestructuras, la asistencia médica es proporcionada a través de una red de 219 hospitales, 13 institutos de investigación, 498 policlínicos y por una red de médicos de familia ubicados en distintas comunidades, centros laborales y educativos. De todos los hospitales, el 18% poseen 400 camas hospitalarias o más, el 65% entre 100 y 399 camas hospitalarias y, por último, alrededor del 17% tienen menos de 100 camas hospitalarias. Cuba cuenta con 5,9 camas de asistencia médica por cada 1.000 habitantes, cifra superior a la recomendada por la OMS.

Algunos podrán decir que todos estos datos son inventados por el propio gobierno cubano para poder vender su sistema como un logro de la Revolución. Sin embargo, cuando se observan los indicadores sanitarios medidos por organizaciones internacionales como la OCDE, OMS,UNICAF, PAHO o el World Bank, que distan mucho de tener una ideología comunista, observamos que Cuba obtiene unos resultados comparables con los países occidentales.

Con una cobertura vacunal del 99%, una tasa de mortalidad infantil de 4 por cada 100.000, la mayor esperanza de vida de todo el continente americano y menos de 25.000 muertes anuales por cáncer podemos decir que es mejor sistema sanitario de toda la región. Los únicos indicadores donde Cuba obtiene peores resultados son en la mortalidad materna, donde aun así supera a los países de alrededor, y en los factores de riesgo con un alto porcentaje de población fumadora.

Por último, según la revista Americana The Lancet y su informe de calidad de los sistemas sanitarios Cuba obtiene una puntuación de 76 puntos en el Índice HAQ situándose en el puesto quincuagésimo cuarto del mundo en cuanto a calidad asistencial. Sin embargo esto no mide la cobertura sanitaria pues EEUU se sitúa con 86 puntos pero con 29 millones de personas sin ningún tipo de atención sanitaria.

Según el último estudio de la Harvard TH Chan School of Public Health, la expansión de la cobertura universal reduce las disparidades en salud ya que en situaciones donde el sistema de salud presenta deficiencias, los miembros pobres de la sociedad tienen menos probabilidades de recibir una atención médica adecuada en comparación con las personas adineradas. El mismo estudio indica que un sistema de salud con una buena estructura de Atención Primaria se asocia con una reducción de las desigualdades en mortalidad basadas en las condiciones socioeconómicas tanto en los países de ingresos bajos, medios o altos. Esto es justo lo que Cuba lleva haciendo desde hace décadas.

El sistema económico mundial actual va dirigido hacia la comercialización de la sanidad aprovechando el periodo de crisis donde todos los sistemas sanitarios se han visto afectados. Como comunistas debemos defender el modelo sanitario cubano como ejemplo para otros países pues solo el socialismo y el poder del pueblo podrán conseguir una sociedad sin desigualdades y con una atención sanitaria universal.
¡¡Viva Cuba Socialista!!

Adrián Valdrés, enfermero, Máster en Salud Publica y militante de la Juventud Comunista


Data

Title: Socialismo, Sanidad y Eficiencia en Cuba.
Link: http://www.agitacion.org/2018/09/27/socialismo-sanidad-y-eficiencia-en-cuba/
Source: AGITACIÓN
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Date: September 27, 2018 at 02:21PM

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Monday, 24 September 2018


Thursday, 20 September 2018


Hace unos días el Gobierno de España, dirigido por el PSOE, comunicaba a través de su Ministra de Defensa Margarita Robles, la suspensión de la entrega de armamento militar (400 bombas) a la teocracia de Arabia Saudí. La respuesta del gobierno saudí no tardó en llegar, dejando en el aire el conjunto de acuerdos económicos con el gobierno español, lo cual suponía un problema para el contrato que permite la construcción de 5 corbetas en los astilleros de la Bahía de Cádiz a través de la empresa pública Navantia, a cambio de unos 1800 millones de euros y la estabilidad de 6000 empleos para un período de 5 años[1].

Ante este escenario, el Gobierno del PSOE, a través de su Ministro de Asuntos Exteriores Josep Borrell, iniciaba las gestiones pertinentes por la vía diplomática para desautorizar la decisión de su compañera de ejecutivo y cumplir con los acuerdos en materia militar, entregando así la mercancía a un Estado que está bombardeando a la población civil yemení. La respuesta, tanto de Borrell, como la de la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha sido justificar la entrega argumentando que se trata de armamento de “alta precisión” que no causará la muerte de civiles yemeníes

El posicionamiento político de José María González ‘Kichi’, alcalde de Cádiz (Podemos), se basó en el “dilema” entre “paz o pan”, escogiendo priorizar los intereses de los trabajadores patrios. Citamos una de sus declaraciones al respecto: “el contrato (de Navantia con Arabia Saudí) me parece necesario. Significa trabajo y nosotros somos constructores de barco, lo hemos hecho desde la época de los fenicios. En Arabia Saudí los derechos humanos no son respetados y estoy en contra de eso, pero mientras, ¿qué comemos? Hoy en día soy alcalde de esta ciudad y la responsabilidad es mirar por el interés de sus vecinos y la construcción de los barcos no va a acabar con la guerra en Yemen. Si no los hacemos nosotros, los harán otros. Quién me iba a decir que iba a defender un contrato de Navantia con Arabia Saudí, pero hay que ver la situación real de las familias de Cádiz”  Dirigentes del partido morado como Pablo Echenique también defendían dicho escenario de “dilema” para analizar la realidad.

A nuestro modo de ver y según un análisis materialista de la realidad, debemos situar en el centro del debate dos categorías de suma importancia que se entrelazan y marcan el devenir de los acontecimientos, a saber: la dinámica de funcionamiento del imperialismo y el papel del Estado español en la fase del capitalismo actual a través de empresas públicas como Navantia y su relación con la capa social de la aristocracia obrera. ¿Por qué sus intereses inmediatos son coincidentes?

El modelo productivo de la economía española está condicionado por el rol imperialista del Estado y su posición en la división internacional del trabajo. No es casual, por tanto, que una empresa pública como Navantia cumpla con los encargos de la industria bélica, la cual sirve a su vez a los intereses de otros países imperialistas aliados, en este caso Arabia Saudí. Por tanto, el Estado español, a través de sus negocios y contratos (muchos de ellos gestionados por la Monarquía con el Rey emérito a la cabeza )[4], es objetivamente colaborador de la barbarie en Yemen, aportando herramientas para el asesinato sistemático y la ejecución de crímenes contra pueblos oprimidos por el imperialismo.  La dependencia de la actividad industrial de los negocios interimperialistas, con la guerra como uno de sus motores principales, coloca a sectores de la aristocracia obrera, la cual entendemos como la capa del proletariado que consigue unas mejores condiciones materiales en base a la actividad de saqueo y explotación de las potencias imperialistas en países coloniales, en una posición reaccionaria, más si cabe por el déficit del trabajo ideológico de las organizaciones de clase en el sector. Como vemos, desde el análisis materialista la dicotomía en forma de falso “dilema moral” entre paz o pan no se sostiene.

«En cada etapa de desarrollo de un proceso hay sólo una contradicción principal, que desempeña el papel dirigente» por ello «al estudiar cualquier proceso complejo en el que existan dos o más contradicciones, debemos esforzarnos al máximo por descubrir la contradicción principal»

Como se puede apreciar en lo expuesto anteriormente el tema es complejo, donde intereses que en principio podrían considerarse antagónicos como lo de los trabajadores y el capitalismo se difuminan e incluso se entrecruzan contra los intereses de trabajadores de naciones explotadas.

Es en esa complejidad donde la lógica dialéctica debe aparecer en escena para reducir ese maremágnum de intereses a una contradicción más simple que nos permita explicar de manera sencilla la complejidad del asunto, o, en palabras de Mao[5] «en cada etapa de desarrollo de un proceso hay sólo una contradicción principal, que desempeña el papel dirigente» por ello «al estudiar cualquier proceso complejo en el que existan dos o más contradicciones, debemos esforzarnos al máximo por descubrir la contradicción principal». Así, volviendo al caso que nos ocupa, por un lado, tenemos un Estado teocrático como Arabia Saudí que compra material de guerra a otro Estado imperialista como es el español para utilizarlo contra una nación oprimida como la de Yemen donde miles de trabajadores y trabajadoras serán masacradas. Hasta aquí queda bastante meridiano que cualquier organización comunista, o incluso progresista, debería oponerse tanto a la venta de esas armas como a la propia industria armamentística dentro de un país imperialista, por tanto, podríamos decir que apreciamos claramente que la contradicción principal se da entre oponernos al imperialismo de nuestro país o apoyar la venta y la consiguiente masacre del pueblo yemení.

Es aquí donde surgen las contradicciones secundarias, ya que la no venta de estas corbetas pondría en peligro el puesto de trabajo directo de 6000 trabajadoras y de todos los puestos indirectos que surgen de esta industria. Es decir, tendríamos una contradicción secundaria que supondría renunciar a nuestro antimperialismo o la pérdida de miles de empleos en el marco del Estado español.

De ese modo, desde un punto de vista unilateral, sólo tendríamos dos opciones políticas posibles, la izquierdista, donde nos posicionamos en contra de esa industria sin una alternativa poniendo en riesgo el puesto de trabajo de miles de trabajadores, o bien la derechista, cayendo en un chovinismo nacional donde rechazamos los principios más elementales del internacionalismo proletario.

Lo que nos enseña la lógica dialéctica, es que existe un espacio en el que podemos oponernos a la venta de corbetas y armas para masacrar a otros pueblos y no dejar sin futuro a miles de trabajadores, pero además nos enseña que aún aquellos que se posicionan de manera unilateral contra esa industria imperialista tienen más razón que aquellos que se posicionan de manera unilateral con la defensa de los puestos de trabajo.

Como hemos analizado la contradicción que determina todas las demás es el carácter imperialista de nuestro Estado, y en lo concreto, la industria armamentística, por lo que es nuestro deber político posicionarnos de una manera inmediata contra ella. “Pero, ¿y los puestos de trabajo?” podría criticarnos alguien con razón, y es ahí donde entra en juego otra categoría dialéctica, la categoría de la mediación para, en palabras de Lukacs, «superar la simple inmediatez de la experiencia».[6]

Por ello entre la sociedad comunista y la actual nuestra propuesta mediadora radica en las siguientes cuestiones:

  • Nacionalización de los sectores estratégicos bajo dirección obrera: como se puede observar en el propio caso de Navantia -de titularidad pública ya- el cambio de titularidad de los medios de producción no cambia su esencia. Es por ello que además del cambio de titularidad deben cambiar las relaciones sociales que se dan en la propia empresa, cambiando las relaciones de explotación por relaciones de cooperación.
  • Planificación democrática de la economía, que se concreta en que las trabajadoras y trabajadores, es decir, quienes producen la riqueza, decidan cómo se produce y dónde y cómo se invierte y reparte esa riqueza para solucionar las necesidades sociales de la población.

Pero como decíamos esa mediación está determinada por la contradicción principal, y es aquí donde se establece la inmediatez de la acción política que pasa por romper con la estructura imperialista de la UE y con lo que denominamos Régimen del 78, que no es más que la estructura jurídico-política y territorial que toma el capitalismo en el Estado español.

Todo este desarrollo será complicado y puede llegar a ser difícil de explicar a las masas -e incluso puede colocarnos en frente de algunos sectores de la clase obrera en momentos concretos- pero si queremos eliminar la explotación imperialista «el partido deba tener, por un lado, la claridad teórica y la firmeza suficientes como para proseguir por el camino justo, a pesar de las fluctuaciones de las masas, e incluso corriendo a veces el riesgo de un aislamiento momentáneo. Pero, por otra parte, debe seguir siendo elástico Y receptivo, con el fin de iluminar en todas las manifestaciones de las masas, por muy confusas que parezcan, aquellas posibilidades revolucionarias de las mismas -a cuyo conocimiento las masas no podían llegar por sí solas» [7].

Creemos necesario recordar la complejidad de la realidad social en el imperialismo y reivindicar las herramientas de análisis del marxismo para poder comprender los entresijos de un capitalismo en constante cambio, el cual nos genera situaciones contradictorias en las que los y las comunistas debemos intervenir para transformar en pro de los intereses de la clase obrera.

Alberto G.M. y Daniel G.P., militantes de la Juventud Comunista.

[1] https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/Navantia_0_814369364.html

[2] https://www.eldiario.es/politica/Borrell-Arabia-Saudi-precision-colaterales_0_814018745.html

[3] https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/alcalde-Cadiz-antepone-trabajo-dilema_0_811919512.html

[4] https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/defensa/veto-arabia-saudi-pone-peligro-contratos-millonarios-industria-armamentistica-espanola/20180904184221115571.html

[5] Mao Tse-tung – Sobre la Contradicción

[6] Georg Lukács – Historia y Conciencia de Clase

[7] Georg Lukács – Lenin (la coherencia de su pensamiento).


Data

Title: Navantia, imperialismo y la pervivencia del método dialéctico.
Link: http://www.agitacion.org/2018/09/20/navantia-imperialismo-y-la-pervivencia-del-metodo-dialectico/
Source: AGITACIÓN
Organization:
Date: September 20, 2018 at 06:49PM

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Sunday, 16 September 2018


Todo es siempre fútbol y especialmente todo es siempre fútbol moderno. Es innegable que el fútbol ha sido por tradición e historia el deporte rey entre las masas, sobre todo masculinas. Por eso el hombre, que domina el espacio público, ha hecho que siempre se hable de fútbol en los bares, en las calles y en los telediarios. Esto ha empañado en repetidas ocasiones el resto de deportes, los más masculinizados, y los menos.

En este artículo podríamos desarrollar ese hilo, pero nos vamos a centrar en como un deporte concreto, el ciclismo, víctima de la modernización del fútbol está sufriendo un proceso similar.

El ciclismo es por antonomasia el deporte del espectáculo. En primer lugar porque las fuerzas que quedan en el cuerpo son casi siempre más o menos imprevisibles, y en segundo lugar porque las estrategias del equipo están para romper las fuerzas del resto de equipos intentando conservar las del tuyo propio. Eso significa que a lo largo de una etapa vemos caídas, recaídas y recuperaciones de un nivel estratosférico. Por eso quizá lo que tengamos que decir del ciclismo no sea que la modernización ha llevado a intentar iluminar un falso espectáculo, pero si desde luego a cambiar normas y relaciones que carecen de sentido y que sólo están hechas para engordar los bolsillos de algunos y para acabar, por desgracia, con la vida de otros.

Pero esto ya empezó hace tiempo. A finales de la década de los 90 pedaleaba un ciclista que era un ídolo entre quienes se acercaban a los puertos a ver las etapas. José María Jiménez ‘’Chava’’ era un joven que ilusionaba y que, como él siempre decía, disfrutaba sólo con ver a la gente disfrutar. Entendía que su misión en el ciclismo no era triunfar (de hecho nunca ganó ninguna Vuelta, ningún Tour ni ningún Giro) sino meterse en las piernas todos los ánimos y aplausos para escalar con una bicicleta como si llevara una moto. Imprevisible por naturaleza, el Chava un día se acostaba ganando una etapa con un final de infarto como se levantaba para hacer una de las peores etapas de su vida. Era un ciclista irregular, pero era un ciclista a quien todo el mundo aclamaba. Como le ha pasado a un sinfín de deportistas, en su retirada sufrió una depresión que acabó con su vida en diciembre de 2003.

Un año más tarde moriría también, en este caso con mayor polémica, Marco ‘’El Pirata’’ Pantani. Acusado de dopaje, aunque después se descubriera que fue la propia mafia italiana la que manipuló su sangre, el ciclista no superó tampoco los graves problemas que le tocaron vivir tras una retirada por la puerta de atrás y murió víctima de una sobredosis.

La leyenda cuenta que una vez cierto ciclista de renombre afirmó que ‘’los puertos no se suben con pinchos de tortilla’’. Quizá no sea verdad, pero es cierto que hace 50 años se subían con cognac y ahora sometemos a la lógica del EPO, del clembuterol y de las transfusiones a todo bicho viviente que se preste a convertirse en un as del ciclismo que les reporte miles de beneficios. Le hemos pedido a ciclistas y a aficionados a consumir un deporte que podría tener el suficiente espectáculo sin necesidad de generar tal estrés y sacrificio sobre la vida de quienes pedalean hasta el punto de llegar a una situación crítica. Claro que sino seguramente algunos ganarían menos.

Este año La Vuelta vuelve al Principado de Andorra. Esta será la tercera vez que lo haga (2015, 2017 y 2018). ¿Cómo es posible que la vuelta ciclista de España tenga dos etapas en otro país? El compromiso es claro: unos quieren ofrecer ‘’algo nuevo que llevarse a la boca’’ y otros quieren aprovecharse de la justificación para hacer caja. En 2015 la etapa en Andorra (la primera vez que una etapa tenía salida y llegada en otro país) se vendió como ‘’la etapa más dura de la historia de la Vuelta’’. En 2015, el Ministro de Turismo del Principado confiaba en que el Tour se fijara en el modelo para atraer también a la vuelta ciclista con mayor repercusión mundial. En 2016, 2017 y 2018 se corrieron etapas que circulaban por territorio del Principado.

Este año el Tour nos dejó otro ejemplo absurdo de modernización de este deporte. En su décimo séptima etapa apostó por recorrer tan sólo 65 kilómetros, pero eso sí con una salida similar a las de Fórmula 1, con semáforo y todo. No hace falta decir que el maillot amarillo y el resto de ciclistas fueron neutralizados en la propia salida ya que, por suerte, este deporte no se caracteriza por tener salidas aceleradas.

Las caravanas publicitarias de las grandes vueltas duran casi una hora y media, todos los equipos deben vestir una o varias imágenes publicitarias para sobrevivir y el elitismo técnico al que no estamos acostumbrados los mortales hace que cada día se aleje más el ciclismo profesional del amateur. Aún con todo, el ciclista mejor pagado (Peter Sagan) se embolsa la friolera de 6 millones de euros entre campañas publicitarias y sueldo de su club; calderilla para cualquier futbolista de la élite.

La pregunta a la que nos lleva todo esto es… ¿como aficionados o deportistas debemos consentir que el ciclismo sea manoseado hasta la saciedad? ¿Debemos dejar el deporte en mano de sponsors y empresas?

Quienes nos hemos subido a una bici alguna vez para recorrer 30, 90 o 150 kilómetros sabemos que lo verdaderamente atractivo de este deporte reside en la dificultad o en la sencillez con la que se recorren esos kilómetros, y no en la autodestrucción física para crear al superhombre que abarque miles de kilómetros con rampas inquebrantables en unos pocos días para que de esta forma salga más veces en televisión la empresa que paga sus maillots.

Para el ciclismo sólo hacen falta dos piernas y dos ruedas. Queda en nuestras manos, paradójicamente, el manillar que nos lleve hacia un ciclismo para aficionados y deportistas o para que unos cuántos se sigan lucrando.


Data

Title: Odio eterno al ciclismo moderno
Link: http://www.agitacion.org/2018/09/16/odio-eterno-al-ciclismo-moderno/
Source: AGITACIÓN
Organization:
Date: September 16, 2018 at 04:00PM

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